By im-yanizet on Skatehive
Ayer mi abuela cumplió 75 años… y aunque no hubo grandes planes, terminó siendo uno de esos días que se sienten completos, de los que se guardan bonito en el corazón. La verdad es que todo empezó un poco caótico. El día anterior no pude hacer el bizcocho entre la falta de corriente y el poco tiempo, así que cuando el reloj marcó las 12:00 de la madrugada, ahí estaba yo, en la cocina, empezando desde cero. Con sueño, pero con muchas ganas. Apenas dormí unas dos horas, pero valió la pena. Le hice su almíbar, el relleno, y ya a las 6:00 am, cuando por fin regresó la electricidad, me puse con el merengue y la decoración. No te voy a mentir… estaba cansada, pero también feliz. Porque ese cake no era solo un dulce, era un regalo hecho con mis manos, con amor, con intención. Y cuando vi la cara de mi abuela… supe que todo había valido la pena. Al final, sin haber organizado nada grande, la casa se llenó de vida. Invité a mi amiga y compañera de trabajo Yessica, que llegó con su niña, y entre