By im-yanizet on Skatehive
El lunes volvió a caer el Sistema Eléctrico Nacional, y aunque oficialmente “se restableció”, la realidad es otra: apenas hemos tenido unas pocas horas de electricidad, aquí y allá, como migajas que no alcanzan para organizar la vida. Vivimos a la espera, mirando el reloj, tratando de adivinar cuándo llegará la corriente para correr a hacer todo: cocinar, cargar, lavar… vivir. He tenido que llevar mi ventilador recargable al hospital para poder cargarlo. Suena simple, pero no lo es. Ese ventilador es prácticamente imprescindible para mí. Dormir sin él, en medio del calor, es casi imposible. El celular lo he ido administrando como si fuera oro: lo justo y necesario, esperando que la batería aguante hasta volver al trabajo. Y escribir… escribir se ha vuelto un lujo. Sentarme a pensar un post, organizar ideas, editar, crear… todo eso requiere tiempo, energía mental y, seamos honestos, un poco de paz. Y ahora mismo, eso es lo que menos tenemos. Dormimos mal. Cocinamos con carbón. Vivimos c