By lupetorres on Skatehive
La conozco entre la multitud de las personas con la cabeza en alto y la palabra siempre precisa. La he visto secarse las lágrimas después de un gran dolor y aún así seguir. La conozco. Se que siente miedo y a veces no se cree suficiente, pero se pone su capa, no la de poderes mágicos, sino la que la protege y la hace resistente cuando el mundo suele ser más cruel. La he visto en sus días más vulnerables tratando de luchar contra el dolor, y así se me presenta, como quien después de buscar las soluciones, ya no tiene fuerza para continuar, pero las busca porque la mujer cubana siempre "resuelve". La conozco tanto, que me miró en el espejo y reconozco su reflejo en el mío. El café de la mañana en Cuba no es solo una bebida; es un ritual de resistencia, es el momento exacto donde puedes olvidar la realidad en ese pequeño sorbo que parece eterno. Mientras el vapor sube y se disuelve en el aire húmedo de la cocina, miro mis manos y en ellas veo las manos de mi mamá, que aprendió a hacer mil