By maryed on Skatehive
No dedicaba horas de mi vida a armar legos desde que tenía como unos 9 años más o menos. Recuerdo que esta era una actividad que me gustaba bastante y que era apoyada por mi padre, pues él era quien compraba algunos sets divertidos para que yo los armara. Sin embargo, nunca llegué a pensar que después de tanto tiempo un lego llegara a jugar un poco con mi paciencia. Verás, cada vez que me reúno con las muchachas del Club de Lectura escogemos una actividad divertida para acompañar nuestra charla sobre el libro del mes. Y sí, la actividad que seleccionamos el mes pasados fue nada más y nada menos que armar un lego. La idea, en principio, estuvo interesante porque, además, seleccionamos muy convenientemente las figuras de Dragones para armar pues nuestro club de llama Las Dragonas. Debo admitir que subestimé el armado de la figura pues al inicio comenté que lo lograría armar antes de irnos, cosa que fue imposible dada mi dificultad para concentrarme en ensamblar las piezas tan pequeñitas