By onezetty on Skatehive
El martes 7 de abril no fue un martes cualquiera en la Ciudad de México. El aire en los alrededores de la Magdalena Mixhuca se sentía distinto, cargado de una estática que solo los legendarios acordes de los hermanos Young pueden generar. Para ti, el viaje desde Jalisco no fue solo un trayecto de unos cientos de kilómetros, sino una peregrinación hacia el corazón del Hard Rock. La Invasión de los Cuernos Rojos Desde temprano, las calles aledañas al renovado Estadio GNP se tiñeron de negro. Miles de seguidores, unidos por el uniforme universal de la banda, iluminaban la tarde con el brillo intermitente de los icónicos cuernos rojos. La Ciudad de México, con su caos característico, se rindió ante la llegada de los veteranos de Sídney. El Momento del Estallido Al entrar al estadio, la magnitud del escenario y la imponente campana de bronce adelantaban lo que venía. Cuando las luces se apagaron y el primer rugido de la guitarra de Angus Young cortó el aire, el tiempo se detuvo. La Energía: