By paoladri on Skatehive
Volver a ponerse los zapatos de correr después de una pausa obligada por enfermedad siempre es un reto, pero hoy el asfalto de la carrera Farmaatodo no se trataba de cronómetros, sino de conexión. Tras más de una semana de reposo, el cuerpo pedía movimiento, pero el alma pedía algo distinto: dejar de lado la competencia individual para convertirse en el motor de alguien más. Hoy me puse el dorsal de la motivación para acompañar a una de las Cuchi Runners, una mujer que es puro ejemplo de vitalidad. Mi misión no era correr rápido, sino regalarle esa chispa de "locura" necesaria para ignorar el cansancio. La ruta no dio tregua; entre el sol inclemente y esos elevados que parecen estirarse al infinito, cada subida sorpresa ponía a prueba la resistencia. Sin embargo, ver su determinación transformó el esfuerzo en una fiesta compartida. A veces, la mejor forma de retomar el ritmo es olvidándose de uno mismo. Entre risas, ánimos y el calor de la vía, entendí que el verdadero éxito no estuv