By paoladri on Skatehive
Esta semana ha sido una verdadera transición de energía, equilibrio y reencuentro con el movimiento. Comenzamos enfocándonos en la base de todo corredor: el entrenamiento funcional. Las sesiones de movilidad y fuerza son el motor invisible que nos sostiene, pero esta vez hubo un matiz diferente. La clase de glúteos tuvo una vibra especial, cargada de fuerza femenina en honor al Día de la Mujer; fue un recordatorio de la potencia que llevamos dentro y de lo necesario que es construir una estructura sólida para enfrentar cualquier desafío. Hoy, finalmente, llegó el momento de volver al asfalto. Tras el esfuerzo monumental del maratón, me había mantenido en distancias cortas, sin superar los 7 km, permitiendo que el cuerpo asimilara el impacto. Pero este domingo tocaba retomar los fondos, "calentar motores" y sentir de nuevo el ritmo constante bajo los pies. Fueron 10 km suaves, una distancia para reconectar sin presiones, escuchando cada zancada y disfrutando del aire. Lo más inspirado