By paoladri on Skatehive
Esta semana ha sido una verdadera montaña rusa de sensaciones, combinando montaña, asfalto, entrenamientos funcionales y sesiones específicas de glúteos y movilidad. Aunque la agenda estuvo movida, el balance final es de pura diversión y satisfacción personal. Sin duda, el reto mayúsculo fueron las cuestas. Esa subida hacia el Club Catalán tiene una personalidad propia; es exigente y retadora, especialmente en ese último tramo donde el grado de inclinación parece desafiar las leyes de la física. En el fragor del esfuerzo, mientras el aliento flaquea, es inevitable que surja la pregunta: “¿Qué necesidad tengo de subir esto tantas veces?”. Es un cuestionamiento humano ante el dolor momentáneo. Sin embargo, la respuesta no tarda en llegar. Cuando te encuentras en plena carrera y te enfrentas a un falso plano o a un elevado, y notas que tus piernas responden con destreza y potencia, ahí es donde todo cobra sentido. En ese instante de lucidez deportiva, dices: “Para esto es que sirve subi