By purrix on Skatehive
Durante años viví en pausa. No porque así lo quisiera, sino porque la vida me lo pidió. Mi mamá enfermó, y sin dudarlo, me convertí en su cuidadora. Al mismo tiempo, mi hijo apenas comenzaba a caminar y yo ya estaba separada de mi esposo. Era madre, hija y mujer en pausa. Mi carrera, que iba en ascenso, quedó paralizada. Ellos no podían esperar por mí, y yo no podía fallarle a mi mamá. Cuidar a mi mamá fue una entrega total. No había horarios, ni fines de semana, mucho menos, espacio para mí. Era cambiar sus pañales, asearla, darle de comer en la boca, llevarla a diálisis. Pongo en contexto rápidamente para quienes no me conocen: Mi papá fallece de cáncer de pulmón, había hecho metástasis y a partir de ese momento, mamá cayó en una depresión silenciosa que la llevó a sufrir cuatro ACV isquémicos. Con el cuarto ACV, ella se cayó y se fracturó la cadera. Fue operada y todo salió bien. Pero luego se complicó con los riñones y había que dializarla. Pero nunca más volvió a caminar y había q