By samantha06 on Skatehive
Hay días grises en los que una simple palabra les pueden dar tono y volverlos de color rosa, días donde se te ha hecho difícil reír debido a tantas heridas y de repente llega quien menos te lo esperas a dibujarte una sonrisa por pequeña que parezca. O también como era mi caso, mi día no era ni gris ni difícil de reír simplemente mi día iba, uno más en la rutina, nada especial. Hace unas semanas fui a la Universidad a recoger unos documentos que necesitaba y a la salida me encontré a un grupo de personas que conversaban mientras esperaban transporte. La cuestión fue que había una señora que iría caminando a la tienda comercial de La plaza y yo también iba hacia allá, fuimos juntas y en el camino tocamos diversos temas hasta hablar de temas personales y fue ahí cuando callé. A la señora la veía por primera vez en mi vida, no tenía por qué ni me sentía cómoda hablando de mi, ella era la que hablaba y hablaba y me sorprendió cuando su discurso se volvió un repertorio de consejos que no le