By veramfund on Skatehive
- - Hola comunidad @ladiesofhive nuevamente con ustedes con el undécimo capítulo de las Cosas pequeñas que me Sostienen. Apagar la luz al final del día Hay un momento del día que pasa casi desapercibido. No tiene ruido, no tiene importancia aparente, pero para mí se ha vuelto un pequeño cierre. Apagar la luz. Fuente Pixabay Después de todo lo que ocurre en el día —lo que salió bien, lo que no, lo que quedó pendiente— llega ese instante en que simplemente estiro la mano y apago la luz. Y todo cambia. La habitación se queda en silencio, las sombras ocupan su lugar, y el cuerpo entiende que ya no tiene que seguir corriendo. Es curioso cómo un gesto tan simple puede marcar un límite. Como decirle al día: “hasta aquí llegamos”. A veces me quedo unos segundos más, ya en la oscuridad, dejando que los pensamientos bajen poco a poco. No desaparecen, pero se vuelven más suaves. Apagar la luz también es una forma de soltar. Soltar lo que no pude hacer. Soltar lo que no salió como quería. Soltar i